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7 de noviembre de 2010

"Cuentos para vivir como un rey" en FEM

Carl Rogers solía hablar de la Consideración Positiva Incondicional, la cual refería a aceptarnos afectuosamente como seres humanos valiosos y dueños de nuestra propia vida. Sin embargo, con el pasar del tiempo veía a mi alrededor que esto ocurría poco o nada y realmente las personas olvidaban lo valioso de su condición humana. Es ahí cuando decidí hacer una temporada de cuentos conectada con esta premisa, que sirva de excusa para regalarle algo a la sociedad limeña, algo con lo que puedan identificarse y empalmar sus sueños, algo a lo que llamé "Cuentos para vivir como un rey", en donde, con el pasar de las historias, el público encontraba su punto en común en su vida con la de un rey.


"Cuentos para vivir como un rey" es un viaje inter personal e intra personal, en donde uno mismo encontrará al rey o reina que lleva dentro para poder vivir como tal sin necesidad de una corona o un palacio.

3 de octubre de 2010

"Cuentos para vivir como un rey" Auditorios del Británico


Narración: Diego Zevallos
Música: David Aguilar


Miércoles 13: Auditorio Pueblo Libre (Av. Bolívar 598)
Viernes 15: Auditorio San Miguel (Av La Marina 2554)
Lunes 18: Auditorio Los Jardines (Av. Alfredo Mendiola 1200, S.M.P)
Martes 26: Auditorio San Borja (Av. Javier Prado Este 2726)
Miercoles 27: Auditorio San Juan de Lurigancho ( Av. Próceres de la Independencia 1531)
Hora: 7:30 PM. Ingreso Libre
Capacidad Limitada
* Agradecimientos especiales:
Amadeo Gonzales, Tanha Parafino, Patagonia restaurante.

19 de septiembre de 2010

La Higiene del Cuento

La neuropsicología es una de las ramas de las neurociencias que, entre muchas cosas, estudia la higiene del sueño, ya que para poder conciliar el sueño y poder, sobretodo, descansar; hay que tener en cuenta ciertos criterios como una ambiente sin iluminación, temperatura cálida y sin contaminación sonora, entre otras. Sin embargo, en términos generales, para cultivar el arte de la narración oral de cuentos, un arte que dicho sea de paso está estrechamente ligado al arte de compartir en la velada familiar, es un plus generar un ambiente cálido con luz tenue y una velita significativa, como evocándonos a los primeros tiempos del mundo, donde las personas solían sentarse alrededor del fuego a compartir historias y vida en general. Todos estos recursos significan un plus para una velada de cuentos, pues no solo contextualizan, sino también permiten ver las imágenes de cada una de las palabras con mayor claridad y ,sobretodo, que el cuento pueda nacer en un ambiente cálido y cómplice. Una vez que todos estos recursos se hayan integrado entre sí, el cuento arrullará y resonará dentro de cada uno y, al mismo tiempo, será una experiencia casi única e irrepetible.
Hay que tener presente que el cuento hace un trabajo en el tiempo y que las imágenes escuchadas en el relato nos asaltarán en cualquier momento, dejando una especie de magia resonando dentro de cada uno, ya que cada una de esas imágenes, palabras, sonidos que sintonizaron con nosotros las llevaremos en la psique y en nuestros pensamientos por algún tiempo.

5 de septiembre de 2010

"Contando mi historia a través del arte"


El aprendizaje vivencial y emocional es el que suele calar más en las personas. Este taller estuvo dirigido a toda persona que querían explorarse a través de la narración oral y las artes en general. Cada persona es dueña de su propia historia y qué mejor que uno mismo para contarla, valorando cada parte e identificando a su héroe, sus limitaciones, tareas, oportunidades, potenciales y todo lo que tiene a su alrededor para crecer como persona.
Gracias al Centro Psiconalítico CEPROVI por acojernos y permitirnos a Luisa y a mi llevar a cabo el taller.

1 de agosto de 2010

En la Feria Internacional del Libro



En las ferias del Libro siempre se puede respirar el mismo aire lleno de pasillos repletos de historias esperando ser leídas o contadas. Ellas reflejan el deseo de muchos autores que han decidido salir del anonimato para contar sus experiencias de vida, y en cierta forma, entretener a los lectores. Por otro lado, están las personas que disfrutan estos ambientes y asisten con mucha regularidad a la Feria a ver libros, a dejar la rutina de la ciudad, y a relajarse con las presentaciones que la Feria ofrece.




Del otro lado del camino estamos los que nos presentamos en la feria con nuestras respectivas artes; quienes también gozamos de los pasillos repletos de historias, de las personas que se cansaron de la rutina y decidieron sumergirse en el mundo de los libros y, por último, de quienes decidieron ir a nuestras presentaciones. Creo que esta fue una de las principales razones que me llevaron a realizar una velada de cuentos para las personas que decidieron seguir este homenaje al " Había una vez..."


El público se divirtió, río, cantó, soñó y, sobretodo, vivió.






29 de julio de 2010

Para contarle al mar





Cada narrador se apropia de sus historias de diversas maneras. Algunos la evocan todo el día y dejan que ella se vuelva parte de su vida. Otro dejan imágenes, sonidos o personajes de cada cuentos los asalten en cualquier momento del día y a partir de ello empezar a darle forma a su cuento. Si me pusiera a describir la manera en que cada narrador de historias suele involucrase con sus cuentos tardaría mucho, ya que cada uno vive las suyas de manera muy única, irrepetible e íntima. Entonces cada proceso de apropiarse de una historia, o de dejar que la historia se apropie de nosotros, es muy único y poco fugaz. Sin embargo, lo que si puedo contar es, más o menos, como ocurre este proceso en mi.


Antes que nada debo confesar que en más de una ocasión ha llegado a mi una que otra historia que, de manera consciente o inconsciente, se alojo en mi psique para quedarse. Es en ese momento que el cuento empieza a hacer un trabajo en el tiempo y comienzan a invadirme recuerdos, imágenes, palabras, hechos o personajes del cuento ya alojado en mi. Ocurre una fusión entre mi realidad y la realidad de la historia, ya que ambas se integran y rondan en mi cabeza. Es ahí cuando decido ir al mar para contarle el cuento.


Una vez que estoy frente a ese inmenso público de masa líquida recuerdo lo pequeños que somos, pero lo grandes que podemos ser como para calmar al embravecido mar y lograr de este un calmado y manso cómplice. Recuerdo que las primeras veces que iba solía tratar de ganar potencia con mi voz y que me escuche la historia hasta la última ola, ya que las últimas olas son las menos escuchan en comparación a las primeras.
Realmente me esforzaba mucho para que el mar se tranquilice y aprenda a escuchar, pero luego aprendí a escuchar al mar y el secretó que nos reveló a David (músico) y a mi no fue una receta mágica. Lo que nos enseñó el mar es que si el rugía y nosotros gritábamos, no nos íbamos a escuchar, pero si el rugía y nosotros le susurramos si podríamos sintonizar con él. Así fue como empezamos a regalarle historias al mar, él nos respondió con su brisa marina y con el nuevo y manso canto de sus olas.

25 de julio de 2010

Cuentos de antes en tiempos del Facebook


Si bien los cuentos de sabiduría popular tienen miles de miles de años en la tierra y fueron anidando, poco a poco, en sus costumbres y cosmovisiones, también lo fueron impregnando en nuestro inconsciente colectivo, ya que han sido los mismos cuentos los que han ido viajando de voz en voz, de pueblo en pueblo y de generación en generación. Sin embargo también es cierto que, dependiendo de cada cultura y sus necesidades, que ciertos elementos de las historias iban siendo sustituidos o remplazados por otros y quizá en una primera versión simplemente se tenía que luchar con algún dragón para conseguir lo que tanto se anhelaba y en otra historia en lugar el dragón no era más que un rey tirano. Lo que nunca, o casi nunca, cambió fue la estructura del cuento y siempre giró en torno al joven con cara de viejo que se atrevió a volar y a crecer como persona, saliendo de casa para conseguir aquello que tanto desea, encontrándose con oponentes que tratarán de que no triunfe y también encontrándose con personas que le darán fuerza, lo aconsejarán y le nutrirán el alma para proseguir su camino.

Todo esto es cierto, pero cuál fue el papel de nuestra sociedad frente a estas historias tan ancestrales, ¿acaso se mantuvo apartada de esta tradición oral? La respuesta es no, ya que los narradores podemos nutrirnos del día a día, de nuestro presente y nuestras urbanizadas costumbres para aportarle un matiz muy interesante, no menos reflexivo y hasta mucho más rico, teniendo en cuenta las necesidades de nuestra sociedad. Entonces los cuentos populares han adaptado sus estructuras, sin quebrarse, a nuestro presente y podemos llevar acabo veladas de cuentos como en los primeros tiempos del mundo pero en tiempos del Facebook. Esto produce un efecto muy interesante el público, ya que hace el relato mucho más asimilable para ellos, por lo mismo que los acerca a su cotidianeidad, pero de una manera más sana. Entonces quizá el héroe del cuento ya no tendrá que ir por la princesa, necesariamente, a caballo; sino que podrá usar una combi para llegar a su destino. O quizá para encontrarla la buscará primero en Facebook se conocerá y si le agradan mutuamente héroe y princesa podrán reunirse. Los reyes podrán ser políticos peruanos y tendrán los mismos argumentos con tal de obtener la famosa re elección.

En fin, son muchas las cosas que se pueden decir cuando tienes ganas de contar algo y sobretodo si son historias llevadas a nuestro día a día. La respuesta del público es lo que más alienta a llevar sanas historias con pequeñas dosis de realidad y es que al fin y al cabo es un arte de compartir no solo historias, sino también vida en general. La cita fue en el Restaurante Patagonia en Miraflores y los cuentos fueron los mismo de hace miles de años, solo que "en tiempos del Facebook".